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Title: Memoria Anual 1981
Authors: CONASEV. Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores
Keywords: Mercado de Valores
Indicadores económicos
Indicadores financieros
Fondos de inversión
Fondos mutuos
Perú
Issue Date: 1981
Publisher: CONASEV
Abstract: Llega a su fin 1981, año que ha sido de particular importancia para la Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores y en el que ésta ha desplegado una intensa actividad, afianzando y consolidando su imagen institucional. Dos leyes fundamentales, expedidas por el Poder Ejecutivo en ejercicio de las facultades delegadas por el Congreso, signaron el acontecer del Organismo en el año que fenece: su Ley. Orgánica y la Ley Normativa del Mercado Bursátil. La primera define e integra adecuadamente sus finalidades y funciones y robustece su autoridad, a la par que su independencia económica, en tanto que la segunda establece las pautas necesarias para el desarrollo de las actividades de promoción del mercado de valores que le competen. Las regulaciones que en materia bursátil ha dictado la CONASEV en el curso de 1981 han sido numerosas e importantes, resaltando entre ellas las que ratificaron y ampliaron la vigencia del principio de la transparencia y el nuevo Reglamento para la Inscripción de Valores Mobiliarios en Bolsa. De otro lado, se mantiene una actitud vigilante sobre las personas que intervienen en el mercado e importantes ante-proyectos de ley sobre la problemática del Mercado de Valores fueron alcanzados al Poder Ejecutivo. En el ámbito de la supervisión de empresas, se incrementó bajo una nueva tónica las inspecciones, se fiscalizó la oportuna presentación de los estados financieros, se sancionó con rigor y oportunidad a los infractores y se puso en conocimiento de las respectivas empresas las observaciones que desde el punto de vista formal merecieron los estados recibidos. Además, una nueva reglamentación sobre la organización, funcionamiento y control de las Empresas Administradoras de Fondos Colectivos fue expedida, acordando a tales empresas una mayor flexibilidad, al tiempo que se aligeraba las actividades de súper-vigilancia qué competen a la Institución. En lo que a la nueva Dirección de Contabilidad Empresarial concierne, se inició las inspecciones destinadas a comprobar el cumplimiento del Plan Contable General, se dictó un Reglamento de Preparación de Estados Financieros (en sustitución del Reglamento de Auditoría y Certificación de Balances) y se ingresó a la etapa final del nuevo Plan Contable, cuya trascendencia para la actividad privada y pública es inútil resaltar. Todos esos logros —que se trasuntan en un número sin precedente de Resoluciones emanadas del Directorio— fueron obtenidos a pesar de que la Comisión se vio atenazada por serias pero necesarias limitaciones presupuestales, que le impidieron contar con un número adecuado de trabajadores y otorgar a éstos remuneraciones acordes con su capacidad y entrega. Ellos sólo fueron posibles en razón del sentido de responsabilidad del personal y, lo que es más importante, de un trabajo unido y armónico, de la vigencia de una arrolladora mística institucional. Tenemos pues razones para sentirnos satisfechos. Las mismas críticas recibidas —que llevaron en alguna ocasión a la Entidad al primer plano de la noticia periodística— son prueba de que no nos hemos desenvuelto dentro del marasmo y la rutina, sino que, por el contrario, hemos transitado nuevos caminos, desbrozando dificultades y pasando por encima de intereses que no son los de la colectividad. Constituyen, en todo caso, testimonio de que hemos pecado por acción y no por omisión, que es lo que acontece con alarmante y penosa frecuencia en un país como el nuestro, tan urgido del trabajo fecundo y creador. 1982 nos espera a la vuelta de la esquina, cual niño inquieto con su bagaje de incertidumbres y esperanzas bajo el brazo. No es, en manera alguna, el momento de decir tarea cumplida. Otros retos se yerguen y nuevos y mayores esfuerzos deben ser desplegados. El cambio de régimen presupuestal de la Institución y del régimen laboral de sus servidores, así como el sustantivo incremento de sus recursos propios, nos permiten afirmar que estaremos entonces en mejor disposición y con mayores posibilidades de cumplir nuestro cometido.
URI: http://hdl.handle.net/20.500.12986/53
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